Por Sebastián Haro
Economía & Mercado - El País - Diciembre 2004
La explotación
comercial del ácido graso poliinsaturado Omega 3, iniciada
hace diez años por la empresa uruguaya Seakrill S.R.L.,
no ha colmado las expectativas económicas que se generaron
en torno a un suplemento alimenticio, al que sucesivas investigaciones
científicas continúan atribuyéndole múltiples
e importantes propiedades benéficas para la salud humana,
entre las que se destaca la protección vascular y la
normalización del perfil lipídico.
La dificultad
para instruir tanto a empresarios como a la población
en general respecto a las ventajas del producto, ha sido señalada
como el principal escollo en el camino hacia lo que podría
haber significado un emprendimiento comercial verdaderamente
exitoso.
Descubierto
en la Antártida en 1990 por un equipo multidisciplinario
de investigadores uruguayos formado por biólogos, médicos,
veterinarios, anatomopatólogos y radiólogos, casi
al mismo tiempo en que otro grupo de científicos lo halló
en el Polo Norte, el Omega 3 llamó enseguida la atención
por su acción "detergente" que limpiaba el
colesterol de las arterias.
Este producto
fue encontrado en el krill (euphasia superba), un pequeño
crustáceo similar a un camarón de unos tres a
cinco centímetros de longitud, que superabunda en las
aguas heladas del continente austral debido a la decreciente
población de ballenas como consecuencia de su caza indiscriminada.
El krill
también es consumido en grandes cantidades por otras
especies animales, entre las que se encuentra el pingüino.
Esta ave austral fue objeto de un estudio sobre arteriosclerosis
que se había iniciado en el Instituto Antártico
en 1984, por iniciativa del doctor Angel Grillo, ex vicepresidente
de la Organización Mundial para la Salud (OMS), investigador,
angiólogo intervencionista y luego fundador y director
de Seakrill.
"Mentiría
si dijera que sabía que iba a encontrar lo que encontré.
Hubo un poco de suerte, pero la ciencia es así",
reconoce Grillo, quien luego de llevar adelante los estudios
en humanos sobre la utilidad de esta "grasa buena"
decidió instalar su propia empresa comercial. "Era
como un parto natural" en la serie de eventos que venía
protagonizando desde su descubrimiento de lo que es considerado
hoy un arma efectiva contra la arteriosclerosis.
EMPRESA
En 1993
surgió Seakrill, la primera empresa que comercializó
el polvo de krill como suplemento alimenticio con alta concentración
de Omega 3. Comenzó como una firma pequeña con
grandes aspiraciones que, sin embargo, no llegaron a concretarse.
"Fui un iluso. Creí que hoy podría tener
una compañía inmensa, que la gente enseguida iba
a entender los beneficios del producto; pero no fue así.
No es nada fácil llevar adelante una empresa de este
tipo porque requiere mucho trabajo de enseñanza",
dice Grillo. "También es muy difícil acostumbrar
a la gente. Se le dice que no coma manteca, churrasco con grasa,
y los come; que no fume, y fuma. Cambiar eso lleva tiempo, acostumbramiento
y mucha información".
El negocio
que lleva adelante la empresa Seakrill consiste esencialmente
en la comercialización del polvo de krill, que fue descrito
por una investigadora española, ganadora del premio Reina
Sofía, como uno de los más "estables"
del mundo en cuanto a su calidad y pureza, debido a los rigurosos
controles que se exigen para la pesca —que debe seguir
cuidadosos procedimientos para su correcta conservación—
y al resto del proceso de fabricación.
La empresa
no cuenta con una infraestructura tecnológica que permita
fabricar el producto, puesto que para ello se requieren equipos
muy costosos y, por tanto, económicamente inviables de
adquirir para la cantidad de producto que actualmente demanda
el mercado. La tercerización de la elaboración
del polvo de krill se hace con laboratorios nacionales, aunque
"también hemos producido parte en Barcelona porque
aquí nos han exigido contratos de continuidad y cantidad,
y eso no lo podemos asegurar", explica el director.
PRODUCTOS
El fuerte
olor y sabor a crustáceo que presenta el polvo de krill
—también disponible en forma de aceite— puede
ser agradable o indiferente para algunas personas, pero intolerable
para otras. Eso obligó a buscar nuevas presentaciones
para el producto, que lo hicieran más "amigable"
con el consumidor final. Así comenzaron a producirse
las cápsulas Vitalkrill, en envases de treinta y sesenta
comprimidos, que desde hace tres meses distribuye el laboratorio
Andrómaco, habiéndose logrado un cierto incremento
en las ventas o "furor", según lo define el
Dr. Grillo.
Otra de
las presentaciones que ideó Seakrill fueron las galletas
que comenzaron a comercializarse hace cuatro años bajo
la marca "Antárticas", a través de la
cadena de supermercados Ta-Ta. Sin embargo, el fuerte olor a
pescado del producto, sumado a la insuficiencia de recursos
para su promoción, hicieron que su popularidad no fuera
demasiada y debiera discontinuarse su producción dos
años después de su lanzamiento. "Se necesitaba
publicidad y esta salía más cara que el producto.
Aún no se pueden invertir miles de dólares para
vender Omega 3", explica Grillo.
Por otra
parte, desde hace cuatro años el Omega 3 de Seakrill
llega en muy pequeñas dosis a los consumidores uruguayos
a través de la leche y los huevos que comercializan dos
conocidas empresas en la plaza local. En el primer caso, el
producto se agrega directamente a la leche cuando se la procesa,
mientras que los huevos contienen esta "grasa buena"
si la alimentación de las gallinas incluye este complemento.
Sin embargo, expandir el negocio hacia estos sectores de consumo
masivo no ha sido tarea sencilla. "Al principio, los empresarios
me miran sorprendidos; le tienen miedo a la innovación,
y en este país mucho más", comenta el director.
PERSPECTIVAS
A pesar
de los inconvenientes para lograr hacer del Omega 3 un éxito
comercial, Seakrill ha continuado estudiando la adaptación
del producto a otros alimentos. Ya se cuenta con muestras satisfactorias
de productos porcinos, pan y pastas, entre otros. En Uruguay,
las ventas de Vitalkrill en tabletas, luego del convenio con
Andrómaco, "están subiendo paulatinamente".
Asimismo, Grillo, quien viaja prácticamente todos los
meses al exterior a dictar conferencias sobre su descubrimiento,
asegura que actualmente "el Omega 3 tiene pantalones largos
en todo el mundo. Antes los médicos no creían
y ahora se lo están recomendando a sus pacientes, porque
es algo que no hace mal; sólo hace bien".
La viabilidad
de la exportación del producto Vitalkrill también
está siendo negociada con varios países, aunque
México se presenta como su destino más probable
e inmediato. "Desde hace un tiempo estamos haciendo todos
los papeleos que nos exigen para exportar, y esperamos que en
los próximos meses haya aperturas importantes de mercados",
asegura Grillo.
Propiedades
del suplemento alimenticio
Definido
por su fabricante, no como un medicamento, sino como un "alimento
con propiedades terapéuticas", el Omega 3 ha sido
sometido en todo el mundo a diferentes estudios científicos
que coinciden en señalar en sus múltiples beneficios
para la salud humana:
- Actúa
sobre el colesterol, contrarrestando la "grasa mala",
volviéndose la sangre mucho más fluida y convirtiéndose
en un "detergente" que limpia las arterias por dentro,
con lo cual previene las enfermedades vasculares y la ocurrencia
de infartos en cualquier órgano.
- En los
niños, promueve un mayor desarrollo intelectual, previene
enfermedades neurológicas, mejora su agudeza visual,
etc.
- Estimula
la inmunología. Con dosis mayores de Omega 3, se han
logrado resultados muy buenos en pacientes con cáncer
y Sida, ya que aumenta la eficacia de las medicaciones que se
utilizan para tratar estas enfermedades.
- Es antirreumático
dadas sus propiedades antiinflamatorias.
- Es analgésico. |