Por Sebastián Haro
Economía & Mercado - El País - Noviembre 2003
El negocio
de los cibercafés, locales de acceso a la red Internet
que han invadido todo el país en los últimos años,
se ha tornado cada vez menos redituable para sus propietarios,
como consecuencia de una competencia feroz que ha derrumbado
los precios, haciendo cada vez más difícil llegar
a cubrir los costos sin recurrir a servicios adicionales.
Estimados
en más de trescientos, según datos oficiales que
obtuvo la Ursec en un estudio realizado por Antel en febrero
pasado —cifra que también barajan los empresarios
del sector— los cibercafés surgieron en el país
en 1997. Cybermix, uno de los primeros en abrir, cuyo primer
local estuvo ubicado en Punta del Este, comenzó cobrando
diez dólares la hora hacia finales de ese año,
mientras que actualmente pueden encontrarse en plaza tarifas
que fácilmente llegan a los ocho pesos.
"El
mercado ha variado muchísimo, y los cibercafés
como tales ya no son negocio", sostiene Eduardo González,
director de Cybermix, empresa pionera en el país en materia
de asesoramiento para la instalación de locutorios y
cibercafés. "Más allá de que las líneas
de Internet son realmente baratas hoy en día (en 1997
una conexión a 64kbs tenía un valor en el entorno
de los 1.500 dólares, mientras que actualmente una conexión
Adsl no supera los 1.039 pesos más IVA), no se justifica
una inversión de varios miles de dólares para
cobrar ocho pesos la hora, a menos que se lo vea sólo
como una fuente de trabajo para un dueño y un empleado".
De acuerdo
con González, inicialmente se estimaba que el negocio
de los cibercafés permitiría recuperar la inversión
en el plazo de un año, y en el segundo se comenzaría
a obtener beneficios. Sin embargo, "si se estudia la proyección
de estas empresas, que en los primeros doce meses insumen al
menos unos 10.000 dólares, es evidente lo difícil
que resulta recuperar la inversión, porque habría
que facturar unos 30.000 o 40.000 pesos mensuales tan sólo
para cubrir los gastos. El alquiler de un local, la conexión
a Internet, el agua, la luz, el teléfono, impuestos,
aportes y el sueldo de un empleado con ciertos conocimientos,
que no puede ser demasiado bajo... ¿Cuántas horas
habría que vender a los precios actuales para desquitar
el dinero invertido? Mucha gente que incursiona en este rubro
lo hace por impulso, o son personas que quedaron desempleadas
y utilizan el dinero del despido para instalar un cibercafé",
explica el director de Cybermix.
SERVICIOS
ADICIONALES
Es que el
mayor rédito de los cibercafés parece estar, más
que en brindar acceso a Internet —el cometido por el cual
surgieron inicialmente— en los muchos otros servicios
que allí pueden ofrecerse: impresiones, "escaneos",
venta y reparación de equipos, venta de insumos de computación,
grabación de CDs, telefonía internacional, enseñanza,
asesoramiento, venta de golosinas y alimentos, y hasta fotos
carné.
La cantidad
de dinero que ingresa en un cibercafé proveniente de
la venta de acceso a Internet, por lo general, no representa
la ganancia principal de estas empresas. Hay quienes los comparan
con el negocio de los quioscos: a pesar de que la venta de cigarrillos
da muy poco margen de utilidad al propietario, este los vende
igual porque sabe que el cliente, además de ese producto,
comprará caramelos, chicles y otras mercaderías
que sí le reportan buenos beneficios.
"Nuestros
mayores ingresos se deben a las reparaciones de equipos, porque
si trabajáramos sólo vendiendo acceso a Internet,
el margen de ganancia sería muy pequeño",
reconoce Francisco Padín, propietario de Cyberzone, un
local de mediano tamaño ubicado en La Aguada. En el mismo
sentido, González asegura que "para que un cibercafé
fuera capaz de lograr beneficios exclusivamente a través
del alquiler de los equipos para navegar en la Red, debería
contar con no menos de veinte computadoras y disponer, además,
de una muy buena ubicación con un gran tránsito
de gente por su frente".
Por otra
parte, la telefonía internacional ha demostrado ser un
negocio bastante rentable para los cibercafés. Las empresas
que cuentan con una licencia llegan a brindar este servicio
un 20% más barato que las llamadas de Antel, mientras
que otro sistema ampliamente difundido, el VoIP (voz a través
del protocolo de Internet), muchas veces camuflado para evadir
impuestos nacionales, dado que se realiza a través de
compañías extranjeras como Net2phone, ofrece precios
hasta un 40% más bajos.
"Una
llamada de tres minutos a Argentina a través de Net2phone
da el doble de ganancia que una hora de alquiler de un equipo
para acceder a Internet. Es decir que el negocio no está
en el alquiler de la computadora, que es lo que hace todo el
mundo, sino en brindar otro tipo de servicios que también
son necesarios", explica el director de Cybermix.
UNION
Una iniciativa
de González y otros empresarios del sector intentó
hace tres años crear una unión uruguaya de cibercafés,
con el fin primordial de fijar los precios y evitar que continuara
su caída. Si bien el proyecto no prosperó, ya
que fueron muy pocos los que vieron alguna utilidad en la idea
de asociarse, se ha seguido estudiando y desarrollando. Se estima
que estará pronto en marzo del próximo año
y que regulará además otros temas, como la realización
de spam desde los cibers, la copia ilegal de CDs y el registro
del software.
Pero, por
el momento, y en muchos casos, "el negocio está
cayendo; la competencia es terrible y los precios de hoy no
cubren los costos", afirma Fernando Meizozo, propietario
de The Night, un cibercafé con más de treinta
equipos, ubicado en Cordón, donde existe una gran densidad
de este tipo de empresas. "Lo ideal sería una tarifa
de entre quince y dieciocho pesos la hora", agrega.
CRISIS
El mercado
de los cibercafés vivió su desarrollo en paralelo
a la recesión económica, y hay quienes sostienen
con firmeza que se vio favorecido por la situación del
país. "Este negocio surgió de la crisis;
se benefició de ella porque es más fácil
para una persona pagar dos pesos por impresión que comprar
un cartucho para la impresora de su casa, o conectarse en un
‘ciber’ a las cuatro de la tarde que hacerlo en
su hogar con un cómputo telefónico por minuto",
explica el propietario de Cyberzone. "La mayoría
de los clientes tiene computadora en su casa, y sin embargo,
va a un ‘ciber’ a enviar e-mails, por ejemplo, porque
es más barato", agrega.
A pesar
del imparable crecimiento de lo que a simple vista puede parecer
un negocio exitoso, se han producido igualmente muchos cierres
de cibercafés en los últimos tiempos. Los que
surgieron antes de la devaluación, como es el caso de
Cybermix —que llegó a ser una cadena de siete franquicias,
de las cuales actualmente tiene sólo tres— cuyos
costos eran en dólares, no pudieron hacer frente a la
situación. "Tuvimos que elegir entre seguir gastando
dinero en mantener abiertos nuestros locales, o emplear ese
dinero para proyectar nuevos negocios, y es lo que hicimos",
afirma González.
"El
que instale una empresa de este tipo, debe saber explicar, asesorar
y solucionar problemas a los clientes; debe armar y reparar
todo lo referente a informática y permanentemente renovarse,
cambiar equipos, juegos, películas, ambientar el local,
y generar un ambiente en el que la gente esté cómoda.
Esto no es un negocio para inversionistas a distancia; esos
son los que han debido cerrar", agrega Padín.
¿Cuántos
van a quedar?
El impulso
con el que viene creciendo el negocio de los cibercafés
no da señales de frenarse. "La desesperación
de la gente por conseguir una fuente laboral hace que sigan
abriendo locales: en el garage de una casa o en cualquier lado,
porque hoy es muy fácil acceder a un Adsl de 64kbs. La
cuestión es ver cuántos van a quedar, cuántos
van a resistir la competencia y sobrevivir a los precios que
actualmente se están cobrando", dice González.
Sin embargo,
se auguran grandes cambios. "Si las empresas que actualmente
existen no se transforman a tiempo, no van a poder cubrir los
costos y van a cerrar", pronostica el director de Cybermix.
"Van a surgir otras firmas con servicios cada vez más
espectaculares, como plataformas de máquinas para juegos
online y hasta ‘cibers’ con habitaciones que dispongan
de redes y ‘zapatillas’ para que cada usuario lleve
su propia computadora y juegue en red con otros usuarios",
agrega.
Cybermix
incluso proyecta para 2004 la apertura de nuevos locales que
ofrecerán acceso gratuito a Internet, en los cuales la
ganancia provendrá de todos los demás servicios
que se ofrecerán: distribución de contenido multimedia,
telefonía, transmisión de eventos en vivo (fútbol,
recitales, etc.) e incluso educación a distancia. Se
trataría de más de diez locales ubicados en Montevideo
y Costa de Oro, estimándose una inversión de unos
13.000 dólares por local, y la posibilidad de contar
con franquicias en el resto del país. |