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Empresas de Seguridad: Informales han pervertido al mercado - Lic. Sebastián Haro
 
SEGURIDAD | Hay 186 empresas privadas registradas que generan más de 8.500 puestos de trabajo en todo el país

INFORMALES HAN PERVERTIDO AL MERCADO


La sensación de inseguridad creció con la crisis y también las firmas no autorizadas que ofrecen servicios baratos, pero de mala calidad.


Por Sebastián Haro
Economía & Mercado - El País - Noviembre 2003

Ante la necesidad de salvaguardar sus bienes y la imposibilidad de desembolsar grandes recursos, una cantidad creciente de particulares y empresas, cuyas cifras se desconocen aunque se estima que son considerables, se ha volcado en estos últimos años a la contratación de compañías de seguridad privada que ofrecen sus servicios a precios muy bajos, debido a que no cuentan con la necesaria habilitación y no aportan a la seguridad social ni pagan impuestos.

Si bien la crisis aumentó la sensación de inseguridad en la población, lo cual se refleja en una mayor demanda de estos servicios, también agravó el problema de la informalidad en el sector, porque el mercado empezó a tener una necesidad muy fuerte de comprar barato; y estos servicios verdaderamente lo son. Se trata de empresas con una plantilla no mayor a veinte o treinta funcionarios, cuyos servicios consisten principalmente en la provisión de guardias y, en menor medida, en la instalación de sistemas electrónicos.

"Esta época de recesión ha alimentado el fenómeno de la informalidad, que progresivamente ha dañado al rubro seguridad privada, dejándolo muy golpeado", explica Susana Ferrara, presidenta de la Cámara Uruguaya de Empresas de Seguridad (Cues), que desde 1986 nuclea a las compañías dedicadas al transporte de valores y a la denominada "seguridad hombre" o servicios de guardias. "Hay quienes pueden pensar que este es un sector emergente al que le debe de ir maravillosamente bien. En realidad, no es así; no porque no haya mercado, sino porque el que hay está absolutamente pervertido", agrega Ferrara.

Con servicios "desastrosos", pero muy baratos, estas empresas informales compiten con desleal ventaja, puesto que las firmas autorizadas —que suman 186— tienen una estructura de costos que son incluso superiores a la cotización de los servicios informales y, por tanto, absolutamente imposibles de alcanzar. Mientras que las no autorizadas ofrecen, por ejemplo, guardias de seguridad a 20-25 pesos la hora, los precios reales de plaza se encuentran en el entorno de los 35-38 pesos, "aunque puedo asegurar que esas tarifas igualmente dejan unos márgenes muy pequeños de ganancia. En los hechos deberíamos estar cobrando el doble, pero subirlas es imposible porque estaríamos fuera del mercado", explica la presidenta de la Cues.

La informalidad en el área de la seguridad privada no es un fenómeno nuevo. Al contrario, durante mucho tiempo se ha convivido con empresas no registradas, a las que se ha tratado de combatir con la actividad gremial, insistiendo ante el Estado en todos los perjuicios que ocasiona, e intentando generar un marco regulatorio más eficiente para controlar el sector. Pero, aunque no se había logrado solucionar el problema, sí había sido posible la convivencia con él durante varios años. Sin embargo, al ingresar Uruguay en la recesión económica en 1999, el mercado se deprimió de manera brutal, y "desde entonces nuestra infraestructura se está comiendo la ganancia, porque no aumentar el precio es la única manera de que nuestro producto siga siendo competitivo", dice Ferrara. "Por ello, el sector está en un momento muy complicado; es verdad que el mercado es grande, pero está demasiado deprimido", agrega.

SEGURIDAD ELECTRONICA

En el caso de las empresas que proveen sistemas electrónicos de seguridad, "en los últimos tiempos se ha notado una tendencia en la gente a buscar protección a través de la tecnología que brindan los servicios de alarma y monitoreo por su probada eficacia; estos han demostrado ser una herramienta para combatir la delincuencia y brindar tranquilidad y calidad de vida a los ciudadanos", asegura Roberto Stolovas, presidente de la Cámara de Instaladores Profesionales de Sistemas Electrónicos de Seguridad (Cipses), entidad creada en 1996 y que actualmente integran las doce empresas de seguridad electrónica de mayor jerarquía, que atienden más del 85% del mercado, abarcando hogares, comercios, bancos e instituciones públicas y privadas.

Las actividades informales en la seguridad electrónica son llevadas a cabo por personas o empresas de rubros ajenos (electricistas, instaladores de portones, técnicos de telefonía, etc.), que instalan alarmas sin estar autorizados para ello. Compitiendo deslealmente con costos y calidad inferiores, estas empresas no brindan garantías por el servicio, y algunos usuarios pueden empezar a perder la credibilidad en la seguridad electrónica.

"Una empresa informal no asegura la continuidad de sus servicios, ya que puede desaparecer de forma imprevista por causa de sanciones. Asimismo, no ofrece al usuario garantías de calidad, ya que su personal en general carece de idoneidad e incluso puede tener antecedentes penales", sostiene Stolovas. "No obstante, creo que una persona responsable siempre se asegura del respaldo de la compañía a la cual le confía su seguridad y la de su familia".

POLIZAS

En países como Argentina, la legislación exige al usuario que verifique la existencia de una habilitación al momento de contratar un servicio privado de seguridad. A tal punto llega la exigencia que en caso de que la firma informal reciba una multa, la arrendataria también es sancionada. En nuestro país, por otra parte, salvo en el área financiera que se rige por reglamentaciones que emergen del Banco Central, además de las del Ministerio del Interior, no existe nada similar.

En Uruguay "el tema se vuelve coercitivo en la acción de los seguros contra robos, porque las pólizas suelen incluir cláusulas —dependiendo del nivel de riesgo de que se trate— que obligan a contratar ciertos resguardos de seguridad privada, exigiendo que la misma sea ejercida por firmas autorizadas, con todo su personal habilitado", explica la presidenta de Cues. "Cuando se produce un siniestro, si no se han cumplido las condiciones en que se extendió la póliza al cliente, como por ejemplo, haberse arrendado un servicio no registrado, entonces el seguro no le paga al damnificado".

REGISTRO

Para poder funcionar, una empresa debe figurar y estar autorizada por el Registro Nacional de Empresas de Seguridad (Renaemse), órgano del Ministerio del Interior creado por la Ley de Presupuesto de 1990, cuyas funciones anteriormente eran llevadas a cabo por el Departamento de Seguridad Civil y Policial. Desde allí es muy diferente la perspectiva sobre la magnitud del fenómeno de la informalidad, que "solía ser un problema muy grave, pero ya hoy no lo es tanto", sostiene el comisario inspector Carlos Campos Silva, director del Renaemse.

"Actualmente, las empresas registradas nos pasan la información en caso de que tengan conocimiento de la existencia de irregularidades. Además, como hay una tarea de coordinación entre la seguridad pública y privada, todos los comisarios saben cuáles son los servicios privados de seguridad habilitados dentro de sus jurisdicciones, y en caso de aparecer alguno no registrado, nos lo hacen saber inmediatamente", explica.

El Registro, que cuenta con veinticuatro funcionarios, realiza inspecciones aleatorias de las condiciones de las instalaciones, la calidad de los servicios, la habilitación del personal y la cantidad de armamento denunciado. En caso de encontrarse una empresa informal, se la intima al cese de actividades y se le aplica una sanción de carácter pecuniario, "aunque generalmente las empresas lo que hacen es regularizar su situación; es muy excepcional que vayan a dejar de trabajar", aclara Campos Silva.

La seguridad privada en cifras

Existen en nuestro país 186 empresas de seguridad privada, de las cuales:

- 95 son de seguridad y vigilancia según datos de la Cámara Uruguaya de Empresas de Seguridad. Las diez empresas de mayor tamaño brindan en promedio unas 100.000 horas de servicios de seguridad hombre por mes cada una.

- 84 están dedicadas a seguridad electrónica (alarmas).
- 7 trabajan en el área de transporte de valores.

Se ha registrado:
- 7% de crecimiento anual, lo que ubica a Uruguay un poco por debajo de la media mundial de 10%.
- 8.516 guardias privados autorizados, perciben en promedio sueldos no superiores a los tres salarios mínimos.

De ellos:
- 3.510 están armados.
- 4.890 trabajan sin armas.
- 116 están empleados en centros nocturnos (discotecas).

Fuente: Renaemse y Cues.