Empresas
familiares
Cuando
el trabajo y la familia confluyen
Cerca
del 95% de las compañías de los países
capitalistas son familiares, y se considera que ésta
es una de las principales fuentes de creación de empresas.
Muchas de las grandes corporaciones han nacido así. Y
aunque a veces puede verse como un sueño hecho realidad,
la confluencia del trabajo y la familia también puede
convertirse en una verdadera pesadilla.
Por Sebastián Haro
Revista Decisión - Marzo 2005
Ford,
IBM y Microsoft, son tan sólo algunos ejemplos de corporaciones
que se iniciaron como empresas familiares, y llegaron a convertirse
en verdaderos gigantes de importancia mundial. En julio de 2003,
la Ford cumplió 100 años. Henry Ford, su fundador,
lo consiguió, y su gran creación ya va por la
cuarta generación de familiares administrando la compañía.
“De esta forma, logró superar el promedio de las
empresas familiares, que llegan con dificultad a la segunda
generación y acaban muriendo, o siendo vendidas en la
tercera”, según afirma Ana Cardona en su artículo
“Empresas Familiares”, publicado por DeGerencia.com.
La
empresa Ford lo ha conseguido, pero no sin que en ella se hayan
dado los conflictos propios de una compañía familiar.
Henry Ford tenía una relación bastante peculiar
con su hijo, Edsel Ford. Se dice que la tensión que a
Edsel Ford le generaba esta relación en el trabajo, le
produjo una grave úlcera de estómago, que finalmente
lo llevó a una muerte prematura (R. Lacey, en “El
hombre y la máquina”).
En
general, se entiende por “empresa familiar” a aquella
compañía que está influenciada en su administración
y gerencia por el grupo familiar o por lazos familiares. “Durante
su fundación, diversas instancias de la familia pueden
ser inscritas o contratadas. Lo más común es que
el capital sea de uno de los cónyuges, y que con el tiempo
también los hijos entren a formar parte de la compañía”,
afirma Manuel Andrés Guerrero, del portal Gestiópolis.om.
EL
FUNDADOR
Generalmente,
la persona que funda una empresa suele tener mucha energía
y un carácter emprendedor. Es independiente, tiene una
gran capacidad de liderazgo. Su empresa es su creación,
y por lo tanto es parte de él, por eso trabaja duro,
es muy responsable y es capaz de transmitir su visión
a los que les rodean. Es decir, predica con el ejemplo.
En
su contra, puede ocurrir que el fundador sea bastante dominante.
Puede que esta necesidad de dominar la desarrolle después,
ya que ha sido capaz de crear la empresa, y es bastante comprensible
que llegue a creer que es el único capaz de continuarla.
De aquí que desarrolle una excesiva necesidad de control:
todo tiene que pasar por sus manos, por lo que se le dificulta
enormemente la tarea de delegar responsabilidades. Él
es quien mejor conoce la organización y, por lo tanto,
se siente imprescindible. Al ser la empresa su propia creación,
es también una proyección de sí mismo,
y esto hace que le tema más al cambio, a lo nuevo. La
gestión del cambio es uno de los grandes problemas de
los negocios familiares.
Los
fundadores tienen que pensar en la sucesión, y para ello
tienen que elegir, junto con otros directivos de fuera de la
familia, a los posibles candidatos. Una vez elegidos, hay que
diseñar un plan de carrera para prepararlos. “No
importa cuántos miembros de la familia estén en
la dirección y lo eficaces que sean; uno de los puestos
de la cima siempre debe estar ocupado por alguien de fuera”,
afirma el genial Peter Drucker en “La Gestión de
la Empresa Familiar”.
VENTAJAS
& DESVENTAJAS
Una
empresa creada y administrada por una familia, presenta varias
ventajas. Un ejemplo es que, por lo general, la sociedad identifica
al producto con la familia, ya que suele llevar su nombre. Por
esto, las empresas familiares están muy orientadas hacia
la calidad, y fomentan la responsabilidad en el trabajo. Asimismo,
los miembros de las familias han crecido oyendo hablar del negocio,
por lo que suele haber una identificación con el mismo,
lo toman como suyo y lo cuidan mejor.
Otra
ventaja es que los miembros de la familia sienten que tienen
un sitio donde desarrollar su trabajo, y esto les da sensación
de seguridad y de independencia. También puede ayudarles
a adquirir experiencia, para después desarrollarse profesionalmente
en otro sitio. Trabajar en un negocio familiar es una experiencia
que no puede vivir todo el mundo, y que muchas familias están
orgullosas de ofrecer a sus miembros, y que se puede aprovechar.
Por
otro lado, hay números verdaderamente desalentadores
con respecto al éxito de las empresas familiares. Algunos
señalan que “el 57% de las pequeñas empresas
fracasa en su primer año, y el 80% fracasa antes de cumplir
cinco años. Otros sostienen que sólo el 5% de
las empresas familiares continúa creando valor hasta
la tercera generación, y que la mayoría de ellas
vive en un verdadero caos, y le falta desarrollar esquemas de
negocio que funcionen”, sostiene Fernando Pérez,
del portal DeGerencia.com.
Las
estadísticas muestran que las empresas familiares presentan
una serie de problemas específicos que dificultan su
continuidad. La probabilidad que tienen de superar la transición
entre la primera y la segunda generación es muy baja.
Así, se ha destacado que sólo tienen éxito
en la realización de la sucesión de la dirección
y de la propiedad un 30 o 40% de las empresas. Lo mismo puede
señalarse en cuanto a la probabilidad de superar la transición
entre la segunda y la tercera generación.
Por
muy “normal” que sea la familia, (¿existen
las familias normales?), es una realidad que los problemas de
familia suelen contaminar a la empresa. Se trata de problemas
personales, afectivos, psicológicos, lucha de poder entre
hermanos, intereses personales, familia política…
Es muy difícil hacer una clara diferenciación
entre la familia y la empresa para los miembros que se encuentran
en ambas instituciones. De aquí que una disputa entre
hermanos sobre el tipo de comercialización de un producto,
sea más bien una repetición del conflicto que
hay entre ellos desde la infancia, que una discusión
que realmente trate sobre el tema en cuestión.
Si
miembros de la familia que trabajan en la empresa, (hijos del
fundador, por ejemplo), tienen una visión diferente del
negocio, volverán loco al personal, que no sabrá
a quién dirigirse, pudiendo llegar al bloqueo.
Esto
ocurre debido a que en una empresa familiar, puede ocurrir que
no se sepa quien tiene “el poder”: si un hermano,
la mujer del otro que no trabaja en la empresa, o un hijo que
ni siquiera está en el equipo directivo.
LAS
MÁS VIEJAS DEL MUNDO
¿Existe
alguna institución más duradera y universal que
un negocio familiar? El escritor William O’Hara, eminente
experto en esta materia, escribió esta pregunta retórica
en su más reciente libro: “Siglos de Éxito”.
Allí además brindó la respuesta: “antes
de las corporaciones multinacionales, había empresas
familiares. Antes de la Revolución Industrial, había
empresas familiares. Antes de la Iluminación de Grecia
y el imperio de Roma, había empresas familiares. Desde
mediados de los 90, una investigación realizada por O’Hara
y su socio Peter Mandel, ha compilado la historia de las empresas
familiares más viejas del mundo. Estas son algunas de
ellas y su historia:
Kongo
Gumi
Empresa japonesa de construcción, fundada en el año
578, que va ya por la 40° generación de familiares
administrándola. El príncipe Shotoki trajo a los
miembros de la familia Kongo, hace más de 1400 años,
para construir el templo budista de Shitennoji, que todavía
se mantiene en pie. A lo largo de los siglos, Kongo Gumi ha
participado en la construcción de muchos edificios famosos,
incluyendo el castillo de Osaka en el siglo XVI.
Hoshi
Ryokan
Empresa japonesa hotelera, fundada en 718, que va por la 46°
generación de familiares administrándola. Según
cuenta la leyenda, el dios del monte Hakusan visitó a
un sacerdote budista, y le dio a conocer la ubicación
de aguas termales. El sacerdote ordenó a su discípulo,
el hijo de un leñador llamado Garyo Saskiri, construir
y administrar un spa en ese sitio. Su familia ha dirigido un
gigantesco hotel en esa zona desde entonces.
Barone
Ricasoli
Empresa italiana productora de vino y aceite de oliva, fundada
en 1141. Los barones de Ricasoli recibieron sus tierras de la
República de Florencia; actualmente, sus propiedades
ascienden a 3.600 acres. La principal línea productora
de la familia es la producción de vino.
Barovier
& Toso
Empresa italiana de manufactura de cristales, fundada en 1295,
que va por la 20° generación de familiares administrándola.
La familia Barovier produce cristales finos. Los Baroviers se
unieron a la familia Toso, quienes trabajaban en la misma línea
en la isla de Murano, en 1936.
Hotel
Pilgrim Haus
Hotel alemán, fundado en 1304. El hotel Pilgrim Haus
ha sido administrado desde entonces por la familia Andernach
en la ciudad de Soest, ubicada a 110 millas de Frankfurt, Alemania. |