Conocer
algunas técnicas puede hacer una verdadera diferencia
El
complejo y fascinante mundo de las ventas
Aunque
la venta de un producto es muchas veces tratada como un mero
trámite que debe ser concluido en el menor tiempo posible,
se trata en realidad de un proceso complejo en el que se deben
tener en cuenta numerosos factores para lograr un desenlace
verdaderamente exitoso.
Por Sebastián Haro
Revista Decisión - Febrero 2005
Durante
muchos años y hasta la actualidad, las ventas han sido
ejercidas en forma improvisada y generalizada, y como consecuencia,
su imagen se ha deteriorado enormemente, incluso llegándose
a equiparar al proceso de venta con un engaño. No obstante,
quienes confunden la venta con un engaño, tal vez desconocen
realmente qué es una venta profesional, en qué
fundamentos éticos se sustenta, qué se requiere
y cómo se hace para ejercerla dignamente, con productividad,
consistencia y rentabilidad.
Al igual
que toda profesión, la venta tiene sus buenos y malos
cultores, y la responsabilidad en la calidad de su ejercicio
recae en cada representante y especialmente en quienes los contrate
y no les provea la formación que requieren para ejercerla
de una manera digna como eficiente. A pesar de ello, todos los
días se requerirá siempre el fruto vital que provee
los ingresos necesarios para la subsistencia y desarrollo a
través de su ejercicio.
¿ES
SENCILLO VENDER?
Muchos observadores
se deslumbran cuando ven a un especialista en cada actividad
que ejerce con destreza sus habilidades y logra su cometido
de una manera aparentemente fácil. El error latino consiste
en descansarse en la habilidad para "improvisar" creyendo
que es sencillo intentar reproducir sus actos para lograr hacer
lo mismo con sólo imitarlo. Ejemplos de ello se observan
cuando vemos lo sencillo que parece ser hacer un gol en el fútbol
desde la tribuna, pilotear un avión, extraer una muela,
reparar una conexión eléctrica, etc.
Cuando esta
creencia se encuentra presente en directivos, empresarios, profesionales
y emprendedores que intentan infructuosamente alcanzar resultados
de venta periódicamente, por el solo hecho de desconocer
los fundamentos clave de un tema tan vital para su negocio o
actividad, diariamente toman decisiones con falencias que perjudican
su actividad más de lo que pueden suponer. Entre dichas
decisiones, se puede señalar: la incorporación
de representantes inapropiados, a ponerlos en función
con carencias esenciales que atentarán contra la imagen
de la empresa, sus productos y marcas, además de no lograr
obtener las metas periódicas en términos de resultados.
BASES DE UNA VENTA EXITOSA
Hay cuatro aspectos esenciales que contribuyen a que los resultados
se puedan generar a través de los diferentes responsables
de la organización. El Lic. Martín E. Heller,
columnista del portal Infomercial.com, reflexiona acerca de
cada uno de ellos.
1. La Calidad
: Cuando nos referimos a la calidad debe interpretársela
a través de la satisfacción que proveemos a cada
potencial comprador, a los nuevos clientes y a los clientes
ya existentes a través de cada contacto directo con cada
uno de ellos. Este aspecto es tan importante que su efecto es
determinante en la continuidad de la venta de los productos
o servicios en cuestión y viene proveída por la
directa acción del representante de la empresa desde
que se realiza a partir del primer contacto entre la empresa
proveedora y el potencial comprador, así como en todos
los subsiguientes que surgirán según la solidez
del vínculo que se haya creado.
Se comprenderá
entonces que la calidad implica indisolublemente un rasgo de
idoneidad en cada representante de manera que pueda asesorar
a toda persona que se contacte o sea contactado por el y, aún
cuando no compre en dicha oportunidad, deberá percibir
y recordar el beneficio de haber aclarado su necesidad o apreciado
la solución de su problema referido a la oferta de dicha
empresa.
2. La Consistencia
: Al aprender a aplicar y ejecutar un método efectivo
de gestión de ventas, propio de cada organización
y perfeccionado permanentemente, cada integrante del equipo
transita en la acción por un camino lógico y racional
para el logro de cada una de las metas periódicas asignadas
generando una producción de resultados distribuidos homogéneamente
entre todos sus integrantes.
Para ello,
el aprendizaje o formación inicial de cada representante
deberá estar fortalecido permanentemente por la acción
efectiva de quien tiene a su cargo su perfeccionamiento y evolución
operativa, cuyos responsables ejercen dicho rol en la realidad
como el supervisor, gerente, directivo o propietario de la organización.
3. La Productividad
: La calidad y consistencia de las acciones de ventas necesitan
de este otro pilar para que se logre la generación de
resultados periódicos. Tal vez comprendamos mejor su
importancia si decimos que la productividad significa la calidad
de quienes tienen la virtud de producir. Como la venta se mide
en términos de resultados (cuantitativos y cualitativos),
resulta más ilustrativo aún cuando lo asociamos
a un proceso industrial en donde el resultado final de unidades
producidas por unidad de tiempo (variable finita) nos determina
el nivel de productividad de la inversión en maquinaria,
procesos y acciones de todos sus operarios.
De igual
forma, el seguimiento operativo de la ejecución del método
efectivo de gestión mencionado precedentemente requiere
la organización eficiente de los diferentes aspectos
que involucra para que se produzca la mayor cantidad de resultados
posibles por cada día de labor de cada representante.
4. La Rentabilidad
: Resulta difícil pensar que exista empresario, directivo
o emprendedor que le agrade trabajar duramente, invertir en
recursos humanos y en su formación, pero que al término
de cada período obtener los resultados que deseaba pero
con una estructura tan onerosa que lo que aporta es sólo
dolores de cabeza para solucionar el rojo en sus finanzas.
Existe un
conocido y lógico criterio que no escapa a ninguna persona
que desarrolla todo tipo de actividad y que se refiere a establecer
cuantitativamente cuánto es lo que se obtiene en dinero
luego de toda esta inversión para vender. A tal efecto,
si las metas previstas se logran mediante un esquema de retribución
que no estimule a la productividad de cada uno de sus integrantes,
seguramente los números podrán ser cercanos, en
cero y hasta negativos.
Para ello
es conveniente tener presente que en ventas, cada integrante
tiene sus metas y la retribución por los resultados deberá
estar íntimamente asociada a su producción periódica
en el mayor porcentaje posible. Quienes así proceden,
asocian el mérito con un porcentaje fijo lo que les asegura
en gran medida que siempre lograrán su rentabilidad porcentual
positiva a través de su estructura de ventas sin importar
los ciclos que pudieran perjudicar los ingresos y en donde cada
cual asume la responsabilidad productiva por el importante hecho
de pertenecer a la organización y merecer su continuidad
en ella.
LAS
TÉCNICAS DE VENTA
Se puede
afirmar que, como en otros muchos campos de la vida, hay tantas
técnicas y trucos que se pueden aplicar, como posibles
circunstancias que pueden rodear al proceso de la venta pero,
también, como clases o tipos de vendedores.
Es bastante
habitual que el cliente pase por períodos de indecisión,
por altibajos. Habrá momentos en los que parecerá
que dice SÍ a la compra y al momento dirá NO.
Y el buen vendedor deberá estar atento y poner en práctica
sus reflejos para inducir al cliente a comprar en el momento
adecuado, cuando haga alguna observación que muestre
su buena predisposición hacia el producto, cuando lo
"mire con buenos ojos". Hay que actuar antes de que
decaiga su buena actitud por algún pensamiento que le
lleve a dudar de la compra.
En ocasiones
no es suficiente con un primer intento de remate de la venta.
Hay que hacer un segundo intento, y un tercero. El buen vendedor
sabe ir "sondeando" al cliente. Es importante que
el intento de cierre de la venta no se exprese nunca como una
disyuntiva definitiva, evitando el "Sí o No"
y sustituyéndolo por el "Sí o... continuemos
hablando". Cada intento de cierre de la venta, cuando no
se consiga concretar, debe servir para preparar y reforzar el
siguiente intento. Se debe tener constancia y paciencia.
Son muchos
los procesos de venta que fracasan porque el cliente reacciona
al sentirse manipulado ante la presión del vendedor que,
llevado por la impaciencia, intenta cerrar la venta con frases
del tipo "pues no hablemos más... definitivamente
se lo queda" o "decídase..., no puede rechazar
nuestra oferta". Siempre hay que dejar al cliente con la
sensación de que la decisión ha sido suya y que,
en cualquier caso, el vendedor le ha facilitado la información
que precisaba para tomar la decisión. Siempre hay que
intentar alguna de las diferentes técnicas "de rodeo",
que evitan el acoso directo al comprador y que, al final, resultan
más efectivas (Información con base en el artículo
"Los 4 pilares de una venta exitosa", del portal Informercial.com.) |