Puntos
y premios por comprar en un mismo lugar
El
boom de las tarjetas de fidelización
Desde
las compañías aéreas hasta los supermercados, en todos los rubros
las empresas ofrecen cada vez más incentivos para que los clientes
vuelvan y compren con mayor frecuencia y
volumen.
En
este sentido, las denominadas "tarjetas de fidelización",
con su sistema de puntos y premios, se han convertido en un
verdadero boom en el mundo entero, destacándose como la herramienta
de marketing más poderosa para conseguir clientes fieles.
Por
Sebastián Haro
Revista Decisión - Agosto 2004
Todos sabemos lo importante que es fidelizar y retener a nuestros
clientes, porque lograr una clientela fiel cuesta mucho menos
dinero y genera muchos más beneficios que invertir constantemente
recursos para conseguir nuevos compradores. Muchas veces los
costosos esfuerzos en realizar promociones, regalos y descuentos
sirven para atraer nuevos clientes, pero son inefectivos a la
hora de retenerlos. Es por ello que una poderosa herramienta
de marketing ha cobrado un espectacular auge en los últimos
años: las "tarjetas de fidelización".
"Hay
muchos estudios que demuestran que la promoción de ventas
basada en precios puede aumentar los ingresos en un período
corto, pero a la larga puede perjudicar al establecimiento.
Es como tratar a un consumidor como a un perro al que se le
enseña mediante recompensas", explica Erick van
Vooren, presidente de los premios Best of Europe, que organiza
la Federación Europea de Marketing Directo e Interactivo
(FEDMA).
"Incluso
algunos profesionales de marketing tienden a caer en este error.
Por ejemplo, cuando dedican mucho esfuerzo a la captación
y poco a la fidelización. Tenemos que construir
promociones que creen relaciones; ésas son las mejores,
y no las que consisten en hacer tratos interesantes que se agotan
en un día", agrega.
BENEFICIOS
En
comparación con otros sistemas de fidelización,
el uso de las tarjetas conlleva enormes beneficios, ya que –entre
otras cosas- permiten a los comerciantes premiar a los clientes
con puntos que pueden ser utilizados en compras futuras o canjeados
por mercadería gratis y servicios. Los puntos pueden
ser ofrecidos como un porcentaje del total gastado o como una
recompensa por comprar determinados productos. Por ejemplo,
un salón de belleza puede ofrecer puntos a los clientes
que compran artículos de una línea particular
de productos para el cuidado del cabello.
Asimismo,
las tarjetas permiten "rastrear" el comportamiento
y la historia de un cliente. Los comerciantes pueden identificar
quiénes son sus clientes, qué compran, cuándo
y dónde compran, y cuánto gastan. Esta información
puede luego ser utilizada para premiar a los mejores clientes.
Se
puede también estimular la compra en días o temporadas
específicas, ofreciendo más puntaje por consumir
productos y servicios de ese local en un momento especial del
año. Por ejemplo, una florería puede anunciar
a sus clientes que ganarán puntos dobles si hacen allí
sus compras del "Día de los Enamorados", lo
cual seguramente generará importantes ingresos a la empresa.
Las
tarjetas presentan dos características principales. Por
un lado, no suponen ningún costo al consumidor, ya que
sólo es necesario solicitarlas en cualquier establecimiento
asociado a la misma, y en ocasiones la tarjeta puede ser empleada
por varias personas, lo que permite acumular puntos en la cuenta
del titular. Por otro lado, los premios conseguidos pueden ser
de cualquier tipo: estancias en hoteles y paradores, entradas
a cines y teatros, ropa, juguetes, etc.
DISTINGUIRSE
DE LA COMPETENCIA
"La
lealtad de los clientes es el activo más importante de
la empresa y es lo que permite -al menos durante el mediano
plazo- asegurar el flujo de ingresos y el funcionamiento del
negocio. Por otra parte, a medida que los mercados se vuelven
más competitivos, adquirir nuevos clientes resulta cada
vez más costoso y conservar los que hoy nos eligen se
convierte en una prioridad estratégica", explica
Alejandro Grosse, experto en marketing relacional de la consultora
argentina Nicolás & Asociados.
A pesar de ello, muchas empresas parecen más preocupadas
en captar nuevos clientes que en retener los que ya tienen.
Dedican todos sus recursos a "seducir al resto", en
lugar de construir relaciones más sólidas y estables
con sus clientes actuales. "Es como pretender llenar una
bañadera trayendo litros y litros de agua, sin darse
cuenta que la bañadera está repleta de agujeros",
sostiene Grosse.
El
aspecto más visible de la lealtad es la preferencia del
cliente por nuestra empresa a lo largo del tiempo (la máxima
expresión es un cliente vitalicio). Pero la lealtad además
se manifiesta de muchas otras maneras:
•
mayor predisposición para probar nuevos servicios y productos
•
mayor tolerancia a los errores de la empresa
•
inmunidad a las acciones de captación y señuelos
de la competencia
•
recomendación de nuestros servicios a su entorno de amigos
y conocidos
Estos
comportamientos -que a primera vista parecen difíciles
de cuantificar- han sido motivo de numerosas investigaciones,
entre ellas las de Frederick Reichheld y Esarl Sasser, pioneros
en el estudio de la lealtad. Luego de analizar empresas de diferentes
rubros, llegaron a conclusiones realmente sorprendentes: el
aumento de un 5% en la retención de los clientes permite
incrementos en la rentabilidad que van desde un respetable 30%
hasta un increíble 125%. Estas conclusiones fueron corroboradas
por una gran cantidad de investigaciones, que demuestran la
altísima correlación que existe entre la lealtad
y la rentabilidad de las empresas (fuente: artículo "Fidelizar
clientes es lograr rentabilidad", de A.Grosse, en el diario
argentino "La Gaceta").
EFECTOS
DE LA LEALTAD
Para
comprender los efectos económicos de la lealtad se debe
analizar el Valor de Vida del Cliente (Life Time Value), variable
que representa toda las ganancias presentes y futuras (potenciales)
generadas por un cliente. Como es de esperar, el “Valor
de Vida del Cliente” aumenta sustancialmente con el aumento
de la lealtad:
1) relaciones a largo plazo: el cliente leal mantiene su relación
con la empresa durante más tiempo, generando ingresos
durante más años
2)
incorporación de nuevos servicios: a medida que aumenta
la antigüedad del cliente también aumenta la cantidad
de servicios y productos que utiliza. Los clientes antiguos
-en promedio- son más rentables que los clientes recientes
3)
menor costo de mantenimiento: atender un cliente que hace años
utiliza nuestros servicios es más económico que
iniciar una relación con un novato
4)
Por último, los clientes satisfechos son una espectacular
fuerza de venta, que en forma silenciosa o por el boca a boca
fomentan en su círculo de amigos y conocidos la adopción
de nuestros servicios y productos.
Embarcarse
en un programa de fidelización exige un compromiso real
y permanente con la satisfacción del cliente. Este cambio
cultural, que debe liderar la gerencia y trasmitir a toda la
organización, es un proceso que no tiene fin, ya que
siempre existirán nuevas oportunidades para mejorar la
relación con el cliente.
CADA
VEZ SON MÁS
En
Uruguay, al igual que en el resto del mundo, las tarjetas de
fidelización existen desde hace ya varios años,
y la mayor parte de los consumidores está habituado al
sistema de puntos y premios, principalmente en el rubro de los
hipermercados, pero también en muchos otros sectores.
De todas formas, la implementación de nuevas tarjetas
de fidelización en otros rubros, continúa imparable,
porque cada vez son más los que se dan cuenta de sus
beneficios y de lo valioso que resulta contar con ellas a la
hora de competir por la clientela.
Uno
de los gigantes del mercado que ha optado recientemente por
incorporar estas tarjetas, ha sido Abitab, la red nacional de
locales de cobranza, reaccionando ante la aparición en
el mercado de un fuerte competidor, Red Pagos, que empezó
a amenazar su hasta ahora indiscutido liderazgo. Abitab decidió
rápidamente otorgar puntos o "avis" a sus clientes
por cada factura que allí se pague, los cuales son canjeables
por premios, con lo cual sin dudas logrará estimular
a los usuarios de la red seguir concurriendo a sus locales de
cobranza.
Y
otro que en estos días lanzará también
su sistema de puntos y premios, es El País Digital, la
versión online del diario El País, que premiará
a los usuarios frecuentes del portal periodístico y de
su utilidad de comercio electrónico. Mediante la acumulación
de "mega bytes", el usuario no sólo ganará
premios automáticos, sino que también participará
en el sorteo de excursiones a Brasil y España, constituyendo
éste un verdadero estímulo para lograr que su
masa de visitantes se mantenga fiel al portal. |