Empresarios, políticos, economistas, gremiales nacionales
y organismos internacionales... Todos coinciden en señalar que
el 2004 será un año en el que la crisis de los últimos tiempos
comenzará a ser cada vez más un recuerdo del pasado.
Por Sebastián Haro
Revista Decisión - Enero 2004
De forma lenta pero sostenida, durante todo el 2003
la economía uruguaya empezó a mostrar indicadores que sugerían
una posible y esperada recuperación, luego de un período que
fue descrito por muchos como una de las peores crisis en la
historia del país. Sin embargo, no fue sino hasta finales del
año pasado, con la publicación de las últimas cifras, que muchos
escépticos empezaron a convencerse de que para el 2004 hay verdaderamente
muy buenas perspectivas, confirmadas una y otra vez por los
entendidos de diversos sectores.
El 86% de los empresarios espera una mejora de la actividad
en 2004, y el 74% cree que su empresa venderá más que en 2003,
según revela una encuesta realizada por la consultora KPMG y
publicada por el diario El País el 12 de diciembre. Un dato
llamativo de la encuesta es que ningún empresario cree que este
año vaya a ser peor que el que acaba de concluir. Y en lo que
a inversiones se refiere, el 56% de los encuestados prevé efectuarlas
en 2004, aunque sólo el 19% de las empresas tiene pensado contratar
personal.
REACTIVACIÓN
A nivel macroeconómico, se ha observado una dinámica creciente
en lo que refiere a exportaciones. Las ventas al exterior están
mostrando un ritmo que aumenta mes a mes, impulsadas por una
mejora importante en la competitividad, frente a una inflación
interna reducida y una estabilización de las monedas de nuestros
vecinos y del euro respecto al dólar, entre otros aspectos.
Las solicitudes de exportación en los meses de setiembre y octubre
han mostrado incrementos del 40% anual, lo que estaría indicando
mayores exportaciones a realizarse en los próximos meses.
Por otra parte, el sector agropecuario se está constituyendo
en el motor de la reactivación. En el reciente foro realizado
por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE),
el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Martín Aguirrezabala,
manifestó que el aumento del nivel de actividad de los primeros
nueve meses del año, en el sector, superará la tasa del 9%,
indicando, a su vez, un optimismo importante en cuanto a la
dinámica de los diferentes renglones agropecuarios.
Por otra parte, en su "Informe Preliminar sobre la Economía
Regional 2003", la Comisión Económica para América Latina y
el Caribe (CEPAL) remarcó la estabilización del sistema financiero,
el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y el
"empuje vigoroso" de las exportaciones, como los factores principales
que durante el 2003 quebraron la recesión de la economía uruguaya.
Asimismo, indicó que "el sistema financiero se estabilizó en
los bajos niveles registrados tras la aguda crisis de 2002,
y a mediados del primer semestre el Estado tuvo éxito en su
propuesta de canje voluntario de títulos públicos en moneda
extranjera".
El organismo señaló que el acuerdo que Uruguay logró con el
FMI "le abrió el camino para obtener financiación de los organismos
internacionales y redujo la vasta incertidumbre" del mercado.
"La depresión del consumo, el inesperado aumento en la demanda
de dinero y la inestabilidad del tipo de cambio contribuyeron
a reducir el ritmo de crecimiento de los precios al consumidor
que finalizaron el año a menos de la mitad del ritmo del 2002",
concluyó.
LA REGIÓN
Las predicciones que vaticinan un buen año no se refieren sólo
a Uruguay, sino que también comprenden a toda la región. "Tras
un fin de año marcado por una "tímida" recuperación económica
en Latinoamérica, las empresas del continente afrontan con optimismo
el 2004, especialmente en negocio y exportaciones", afirma un
informe elaborado por el Consejo Superior de Cámaras de Comercio,
Industria y Navegación de España, a partir de una encuesta realizada
a más de 4.200 empresas de 14 países iberoamericanos.
Las perspectivas de las cifras de negocio para 2004 presentan
avances considerables respecto al año anterior. El 74% de las
empresas de toda la región espera un crecimiento, frente al
3% que prevé una reducción de sus ventas. El informe descubre
que, aunque la tendencia también es de recuperación en empleo
e inversión, los avances serán más reducidos, pero de todas
formas las mejores cifras se esperan para Uruguay, Argentina
y Brasil.
El Banco Mundial también ha mostrado un mayor optimismo sobre
el futuro a mediano plazo de la región, al advertir que el panorama
regional ha mejorado gracias a que "Argentina y Uruguay han
superado lo peor de sus crisis", como lo afirma en la actualización
de su informe anual sobre "Perspectivas Económicas Mundiales
2004". Asimismo, para este año cree que se dinamizará con mayor
vigor la economía y la expansión podría llegar a ser del 3.7%,
y del 3.8% para el 2005. Esta nueva realidad, según surge del
análisis de los técnicos, se fundamenta por la ansiada mejoría
económica de los países industrializados y un mayor comercio
mundial; también por el retorno de Brasil a la senda del crecimiento
y a la recuperación de Argentina.
Por su parte, la CEPAL estimó en 1.5% el crecimiento de toda
la región en 2003, y proyectó para el 2004 una expansión regional
del 3,5%, sin que se prevea, por primera vez desde 1997, una
variación negativa en ningún país de la región. En su informe,
la CEPAL advierte que esta recuperación no es suficiente para
revertir el estancamiento que desde hace seis años muestra el
PBI per cápita, que es aún un 1,5% inferior al de 1997. "Esta
evolución, y la existencia de mercados laborales poco activos,
provocan que el 44,4% de la población de la región -227 millones
de personas- viva por debajo de la línea de pobreza, con un
alto desempleo promedio, del 10,7 por ciento", agrega el informe.
El FMI, los ministerios de Economía de Iberoamérica y la calificadora
de riesgo Fitch Ratings, también coincidieron en señalar que
la región está saliendo de la crisis, después de varios años
de debacle, aunque la recuperación todavía es frágil. Para Uruguay,
la expectativa es que en 2004 tenga un crecimiento superior
al de la región, aunque el FMI insiste en remarcar que el país
tiene desafíos pendientes en las áreas fiscal y bancaria.
PERSPECTIVAS
PARA EL 2004
Ricardo Poggi
Presidente de AFBA
"El nuestro es un sector del mercado muy necesario, un tipo
de comercio muy necesario, imprescindible. Por tanto, estamos
en condiciones de ocupar un buen lugar en el mercado, y en la
medida en que continúe esta estabilidad en el 2004, pienso que
lo vamos a hacer. Pero no tenemos que pensar que porque dejamos
de caer estamos bárbaros. Para que un país crezca hay que hacer
las cosas durante mucho tiempo y pensando siempre en crecer."
Rosario Ferro
Presidenta de ACDE
"Podemos esperar un buen 2004. Están las bases dadas. Los resultados
que vamos a obtener de aquí en más, dependen un poco de nosotros,
de las políticas que nuestras empresas definan."
Ricardo Zerbino
Presidente de Fanapel
"Pienso que es factible que Uruguay crezca un 5% en 2004, y
que realmente se sienta en toda la economía una reactivación
que empezó en algunos sectores. Es muy difícil saber si los
salarios reales crecerán 1%. No es bueno forjarse expectativas
demasiado grandes; en caso de los trabajadores, la estabilidad
laboral se valora más que el salario."
Diego Balestra
Presidente de la Cámara de Industrias
"Creo que va a haber crecimiento industrial en 2004, siempre
cuando no cambien las variables favorables que tenemos hoy.
Ojalá sea de entre 12% y 14%, como se ha anunciado, pero todavía
no tenemos los elementos para confirmarlo. La situación sigue
siendo compleja, por lo que no hay que cejar en el esfuerzo
de avanzar en las reformas estructurales."
José Manuel Fernández Norniella
Presidente del Consejo Superior de las Cámaras Españolas
"El inicio de la recuperación económica en Iberoamérica es un
hecho. Por fin se acaba con seis años económicamente perdidos
en cuanto a renta y producto interior bruto del área". |