Por Sebastián Haro
Revista Decisión - Diciembre 2003
En diálogo con Decisión, Ricardo Poggi, presidente de la AFBA
por segundo período consecutivo, realizó una evaluación de lo
que ha sido el 2003 para el sector, esbozó un panorama de lo
que deparará el próximo año y mostró su optimismo respecto a
la creación de una gran cadena de puntos de venta, constituida
por los socios, que estaría ya funcionando plenamente al término
de su administración.
A pocas semanas de concluir el año, ¿cómo diría usted que
fue el 2003 para el sector de las ferreterías, dentro del marco
de la gran crisis que ha vivido el país?
Luego de la caída del sistema financiero en el 2002, y toda
la debacle que vino con ello, éste fue un año en el que logramos
estabilizarnos; tuvimos que acostumbrarnos a trabajar menos,
a vivir en un mercado empobrecido, administrar el dinero de
otra forma y adaptarnos a este nuevo sistema de comercialización.
También debió de haber cambios en el comportamiento de los
consumidores...
Sí, sin duda. El 2003 fue un año que modificó bastante la mentalidad
de las personas al momento de gastar su dinero. Antes el consumidor
era mucho más liberal en cuanto al uso de las tarjetas de crédito,
pero eso cambió. Todo el mundo empezó a preferir los pagos inmediatos,
a corto plazo, para asegurarse de que podrá cumplir con lo adeudado.
Y también ocurrió que la venta de productos de gran valor, que
era algo cotidiano en las ferreterías, se volvió más esporádica.
¿Se cambió calidad por precio?
Es cierto que, cuando los mercados se empobrecen, la gente se
hace más sensible al tema de los precios. Pero, de todas formas,
creo que se ha mantenido la tendencia a adquirir artículos de
calidad, porque nuestros clientes entienden que la mayor parte
de la mercadería que compra en una ferretería, no es para utilizar
y desechar, sino que tiene un uso prolongado.
Hay quienes ya aseguran que el país está empezando a salir
de la crisis. ¿Se percibe esto en el sector de las ferreterías?
Es difícil decirlo. Nuestro sector comienza su zafra a fines
del año, con el advenimiento del calor, que es la mejor época
para trabajar y hacer reparaciones. En este momento estamos
asistiendo a un repunte del mercado, pero que pensamos que está
relacionado con la zafra y con el impulso que le han dado las
campañas de promoción que venimos realizando. Si hacemos comparaciones
de precios y cantidad de artículos vendidos respecto al año
2000 o 2001, la realidad es que no hemos llegado a recuperar
esos números; ni siquiera nos hemos aproximado. Sin embargo,
sí se puede decir que ha habido un franco repunte con respecto
al 2002, que fue el peor de los últimos diez años.
¿Percibe usted que se esté produciendo una reactivación del
resto de los sectores de la economía?
En la medida en que el tipo de cambio se ha estabilizado, se
ha visto favorecida la actividad económica interna del país
y se han reactivado áreas que no funcionaban desde hace mucho
tiempo. La cuestión es ver cómo vamos a aprovechar eso para
que sea un beneficio para toda la sociedad; hacer que eso sea
parte de un engranaje que reactive todos los sectores.
No tenemos que pensar que porque dejamos de caer estamos bárbaros.
Para que un país crezca hay que hacer las cosas durante mucho
tiempo y pensando siempre en crecer. El problema es que no están
tomadas todas las medidas necesarias para salir a otro ritmo
de esta crisis. La reactivación no se puede lograr a través
de una ley, sino trabajando para apuntalar las distintas áreas
que componen la economía.
¿Qué expectativas tiene la Asociación para el 2004, respecto
a la recuperación del sector?
Las ferreterías son un sector del mercado muy necesario. Nosotros
creemos que la ferretería es algo así como la "farmacia" del
hogar; es decir, que es un tipo de comercio muy necesario, imprescindible.
Por tanto, estamos en condiciones de ocupar un buen lugar en
el mercado, y en la medida en que continúe esta estabilidad,
pienso que lo vamos a hacer.
LA AFBA: LOGROS Y DESAFÍOS
¿Cuáles han sido los logros más importantes de la AFBA este
año?
Este año nos sentamos con nuestros proveedores, que siempre
nos han apoyado, y dijimos: "es un momento malo del país, pero
tenemos que hacer algo, no nos podemos quedar de brazos cruzados,
hay que generar actividad". Así que continuamos implementando
proyectos y estableciendo alianzas estratégicas, y emprendimos
una lucha muy digna para ocupar nuestro lugar y no dejar que
nos desplace algún otro sistema de comercialización. Nos estamos
fortaleciendo cada vez más como una cadena, en la que hemos
logrado involucrar tanto a proveedores como puntos de venta,
entendiendo que todos estamos dentro de un mismo barco, y que
si no achicamos cuando hay agua, nos hundimos todos juntos;
y si no remamos fuerte, no avanzamos.
Estar todos en un mismo proyecto, es lo más importante que podemos
lograr como asociación. Y eso es lo que venimos haciendo desde
hace dos años: un proyecto que apunta a la identificación de
los puntos de venta con un mismo isotipo identificatorio (que
tiene la forma de una tuerca), para generar una conciencia en
el consumidor de lo que es una ferretería de confianza.
Se trata de una alianza estratégica entre los puntos de venta
y los proveedores. La agremiación de estas dos partes no es
una cosa fortuita. El que se agremia, en cualquier rama de la
actividad, siente que es mejor estar juntos que cada uno por
su lado. Eso es lo que le da valor al proyecto y lo que hará
que se llegue a materializar en una gran red ferretera identificada
como tal por el consumidor final, que es al que nosotros apuntamos.
¿Por qué se hace tanto hincapié en la necesidad de universalizar
la utilización del isotipo identificatorio?
Tanto el isotipo, como la campañas que hemos realizado, apuntan
a decirle al cliente: "estamos acá, somos este sector, nos dedicamos
a hacer este tipo de comercialización, vendemos estos artículos
y los tiene cerca de su casa". Ocurre que, como ningún otro
sector, nosotros tenemos una especial afinidad con el consumidor
final, una relación de confianza que apostamos a fomentar, promoviendo
la utilización de productos de calidad y la idea del respaldo
y el servicio personalizado. No cualquier red de comercialización
puede hacer gala de ese tipo de asesoramiento: el asesoramiento
comprometido.
En cualquier sistema de comercialización le van a decir: "lleve
esto que es bueno". Pero quizás no existe alguien que se lo
diga personalmente, sino que está escrito en un cartel o en
una góndola, y no va a haber nadie que le conteste de quién
era el producto, de dónde venía, si tenía la experiencia de
haberlo usado en su casa, etc.
Usted habla de otros "sistemas de comercialización"... ¿Pueden
competir las pequeñas y medianas ferreterías, con las grandes
superficies e hipermercados que han aparecido en los últimos
tiempos?
Sin lugar a dudas. El comercio tradicional no sólo puede competir,
sino que en muchas cosas es más fuerte que la gran superficie.
Nosotros tenemos algunas ventajas sobre ellos; dependerá de
la habilidad que tengamos los pequeños y medianos comerciantes
para aprovechar nuestras ventajas y disimular, en la medida
de los posible, nuestras debilidades.
La existencia de estas empresas gigantes, ¿afectó de alguna
forma a las pymes del sector?
Mucho, porque nos abrió la cabeza y nos hizo darnos cuenta de
que, además de un buen asesoramiento, teníamos que tener también
una buena presentación de nuestros productos y nuestros locales.
Fue una "amenaza" que nos mostró una oportunidad y otra forma
del negocio; nos ayudó a cambiar más rápido. Las ferreterías
cubrían muy bien otros aspectos, como el asesoramiento y el
respaldo al producto, pero nos faltaba ser más profesionales
en lo que refiere a la atención a los clientes, que es lo que
ellos esperan cuando entran a cualquier tipo de comercio. Hoy
las ferreterías han cambiado su estética, dejaron atrás su formato
tradicional, incorporaron mucho la presencia femenina y dejaron
de ser un negocio de hombres y de profesionales de oficio, para
pasar a ser un punto de venta agradable a cualquier tipo de
público.
Una de las tareas de la AFBA ha sido tratar de inculcar una
mentalidad empresaria en los ferreteros. ¿Se ha logrado?
Desde hace muchos años, la Asociación ha venido ofreciendo cursos
de desarrollo empresarial, porque queremos que el ferretero,
además de su idoneidad en cuanto al sector y al producto que
vende, la tenga también en la administración; que entienda que
no importa si trabaja solo, si tiene un empleado o cincuenta...
Lo que tiene en sus manos es una empresa y debe manejarla como
tal, incorporando conocimientos técnicos de marketing, economía,
merchandising... todo lo que hace a una empresa.
Ha sido un impulso de la AFBA muy positivo, y creo que el sector
ha experimentado una transformación muy buena en los últimos
años. Un gran número de ferreteros ya no ve a su actividad como
un pequeño negocio, un negocio familiar, sino que han entendido
que tiene en sus manos una verdadera empresa.
¿Todavía hay ferreteros que se resistan a ese cambio?
Sí, como en todos los sectores, hay gente que se resiste a cambiar,
y más en Uruguay. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo,
cada vez menos gente piensa en seguir igual, porque en base
a la experiencia se va dando cuenta de que el cambio es el negocio,
es necesario para adecuarse a lo que quieren los consumidores
hoy en día.
Usted va a estar en la presidencia de la AFBA hasta mediados
de 2005. ¿Qué le gustaría haber logrado en ese período?
Hay un proyecto muy bueno en el que está trabajando la Asociación
con gremiales de Argentina, que busca uniformizar el isotipo
y hacer de él un distintivo de las ferreterías de todo el Mercosur.
Voy a ir tras ese objetivo. Dentro de este año y medio, voy
a buscar que haya más consumidores finales que asocien ese isotipo,
que cuando lo vean sepan que estamos hablando de una ferretería
de confianza. Será un plus que tendrán nuestros socios, porque
se sabrá que esas ferreterías serán sinónimo de confianza, calidad
y asesoramiento. En principio, puede parecer un sueño, pero
es una meta que se puede lograr, y lo vamos a hacer.
La revista:
Una buena Decisión
Este año, una de las formas de comunicación que tiene la AFBA,
la revista Decisión, experimentó algunos cambios, ¿verdad?
Sí, en el 2003 decidimos darle un formato distinto a la revista.
Es un medio de contacto de la AFBA con los socios que ha existido
desde siempre. Sin embargo, su publicación representaba para
nosotros un dolor de cabeza, por las inseguridades de no saber
si contábamos con auspiciantes para financiarla cada mes, lo
cual hacía irregular su salida.
Así que nos propusimos que Decisión se autofinanciara. En marzo
convocamos a todos nuestros proveedores y les planteamos un
proyecto a 12 meses, que fue muy bueno para la AFBA porque le
dio la posibilidad de tener un medio de comunicación muy digno,
bien logrado y ameno, y al proveedor le brindó una buena forma
de estar en contacto con nuestros casi 400 socios, que según
estimamos, representan casi el 50% de las ferreterías que existen
en Uruguay. |